Perdon, perdón... Necesitaba un titulo impactante para atraer vuestra atención sobre esta entrada, que me parece que va a tener su miga, y vaya que si, xD.
Vayamos al tema:
Desde hace poco, parece surgir cierto debate en la comunidad gay (escojo totalmente intencionda esta etiqueta y no la de LGTBI; e inclusivamente me refiero a trans gays y cis gays por igual) acerca de los llamados "heteros curiosos". La polémica salía en cierta medida con la presentación en público de una app de ligoteo por móvil dirigida a heteros curiosos. Un portal web LGTBI se hacía eco de la noticia:
BRO, la app para los heterocuriosos 😐😐😐https://t.co/YV2mAhtNoS— Magcedonia.com (@magcedonia) 8 de abril de 2017
Ok, dicho esto, va mi opinión sobre el tema:
Obviamente las apps de ligoteo y/u otros espacios de sociabilización para hombres gays no pueden restringir el paso a nadie, y lo encuentro lógico. Creo que no nos hemos tirado décadas luchando por los derechos y la libertad sexual de las personas para que ahora seamos los primeros que hacemos "apartheid". El hecho de haber recibido esta discriminación durante décadas no creo que nos dé razones para comportarnos como nazis. Por eso, cuando ando por alguna app de estas para chatear y me entran heteros "curiosos" suelo pasar de ellos y así se lo hago saber. Por lo general o no te responden o te sueltan algún insulto y pasan de ti.
Os preguntareís, ¿y porque rechazas a los "heteros curiosos" que hablan en estas apps de ligoteo. Pues lisa y llanamente, porque creo que están engañando.
No voy a ser un nominalista de mucho cuidado (que lo soy, no puedo remediarlo), pero si es cierto que hay cosas que son manifiestamente injustas en muchos casos. Primero vamos a recordar que una app de ligoteo para gays es eso: PARA GAYS. El hecho de que entren "heteros curiosos" es, como he dicho, porque no se puede discriminar a nadie y además resulta casi contraproducente. Me atrevería a decir que una app de ligoteo para gays puede llegar a ser un espacio de seguridad en el que personas gays se relacionan entre si, por tanto que vamos a encontrar hombres que sienten y se sienten igual que nosotros. Vale, esto es solo en la teoría: la práctica es que estas apps son auténticas junglas. Pero bueno, eso es tema para otro artículo.
Obviamente, al aparecer "heteros curiosos", este espacio de seguridad (teórico) se quiebra totalmente. Ahora ya no son relaciones solo entre hombres gays, sino que los hombres heteros entran en la ecuación. Pero hay una sutil diferencia entre ambos: debemos recordar que los hombres gays siguen siendo vilipendiandos en muchos sitios, y aun hoy en día, en pleno siglo XXI, para muchas personas gays, por sus circunstancias personales, un perfil en Grindr, Romeo o Wapo sigue siendo su único medio para poder relacionarse con otros chicos como ellos.
Los heteros, en cambio, no tienen estos problemas. Se elaboran sin demasiados miramientos esta doble vida en la que por un lado no sufren la estigmatización social de ser "señalados" como gays mientras que por otro lado pueden mantener relaciones homosexuales con total tranquilidad. Ya no vamos a entrar en el hecho de que esto posiblement supone no solo engañar al círculo social del presunto "hetero curioso" (que se visibliza como heterosexual mientras su vida sexual es homosexual), sino que reduce a los gays a la altura de un fetiche y les relega al papel de juguetes sexuales de estos "heteros curiosos". Por supuesto, nadie nos obliga a acostarnos con "heteros curiosos". Pero por otro lado, mientras estos "heteros curiosos" continuarán una vida libre de homofobia, el gay nunca estará totalmente libre de homofobia, e incluso es posible que acabe desarrollando homofobia interiorizada... como por otro lado la tiene el presunto "hetero curioso", que siempre pone especial hincapie en ser identificado como tal... porque aun ve la homosexualidad como algo pernicioso...
Bien, una vez que he dejado clara mi posición, vamos con el caso:
Ah, si, a partir de aquí, por cierto:

Estaba yo tan tranquilamente echandome un vicio de madrugada al Europa Universalis IV, dandole cera de la buena a los pérfidos venecianos cuando de repente me vibra el movil. Uau, ¡un mensaje en el PlanetRomeo! (para quien no lo sepa, es una app de contactos gays). Bueno, me escribe un perfil que no revelaré por discreción, pero en su descripción puede leerse: "Hetero act mamón discreto busca sexo a saco"... ¡Empezamos bien!. Bueno, la cosa es que el primer mensaje es una oferta para irnos a hacernos mamadas, acompañado de dos fotos de la polla del tío (buena tranca, por cierto)...
Bueno, para no aburriros en demasía, la conversación girá más o menos en los siguientes términos a partir de este momento:
Si, teneis razón: fui muy borde. Luego viene su respuesta... y tachán: ¡transfobia de regalo! Definitivamente esto promete.
Y por si no tenía poco, le sigue aquello que suelta mi amigo de que no puede ser gay... ¡porque no se siente atraido sentimentalmente por los hombres! Enga chaval, todo guay, la medalla de cosificación + transfobia. Primer combo!
Y ¡EPIC COMBO! Si señorxs mixs. Mi amigo remata la escala cuñadista de los tópicazos. En primer lugar, le discrimino por ser hetero en una app para gays....
Repitamosló relajadamente: un HETERO me acusa de discriminarle porque un GAY le rechaza por ser HETERO en una página PARA GAYS....
Vale, vale. Ya paso todo... Pero no. Después de que, tonto de mi, encima trate de explicarle de forma muy resumida porque me parece de puta pena que los heteros curiosos se metan en estas apps (y trate, infructuosamente, de quitarmelo de en medio), se saca una brillante conclusión: soy un puto facha homopatriarcal. Si señor, HOMOPATRIARCAL. Ahi queda esa. Ni Judith Butler, señorxs. Pero la cosa no quedó ahi. ¡Que va!
Siiii valeeeeeee. Lo primero es reconocer los errores propios: le metí una bola, la mayoría de mis amistades son LGTBI, en efecto. Pero amos, pal caso no cambia el producto final.
Y si, aquí veís que a veces soy definitivamente una madre superiora de convento, porque aun cuando el tío me estaba mandando todo tipo de insultos, yo me puse a tratar de razonarle. Por supuesto, una absoluta pérdida de tiempo que podría invertir en dormir, por ejemplo. Pero es lo que tenemos lxs activistas: siempre a tratar de cambiar el mundo. En vano.
En fin. la conversación no siguió mucho más, solo nuestro campeón de la libertad sexual soltando filípicas de lo discriminatorio que soy, retrogrado, facha, marica mala, "naci" 😆... Más de lo mismo, vaya.
Soy muy consciente de que más de unx y de dos y de diez (si es que tanta gente llega a leer esto alguna vez) le daréis la razón al chico ese, que le he discriminado y que seguramente me he comportado como un histérico al ponerme reivindicativo, cuando el pobrecillo lo único que quería hacer era echarse unas pajillas con la boca. Pues mirad, tenéis razón. Creo que le he jodido la noche, no sé si tras esta bronca se habrá quedado con las ganas de andar buscando pollas por ahí.
Pero también los hombres gays tenemos que tener un poco más de orgullo propio. Es manifiestamente injusto que haya por ahí de estos "heteros curiosos" que se aprovechen de nuestras herramientas, nuestra idiosincrasia, nuestra comunidad para dar rienda suelta a su propia sexualidad, pero por un lado sin afrontar una reflexión sobre sí mismos y reduciendonos a quienes si nos identificamos como gays (y por tanto a quienes afrontamos la estigmatización derivada de esta identificación) a un juguete sexual. Este chico solo buscaba, como lo han hecho muchos otros hombres, otro hombre para tener sexo. Es lícito y en principio no hace daño a nadie.
Pero mañana, cuando nos levantemos, él será un "heterosexual" para su familia y amigos, una persona respetable que podrá salir a la calle sin miedo a una agresión por ser gay. Que podrá ponerse a buscar trabajo o ir al médico sin necesidad de tener que soportar preguntas insidiosas. Mientras que los gays estaremos como siempre: estigmátizados y "tolerados" socialmente verbi gratia de las leyes concedidas por los gobernantes. Pero no libres de homofobia. Tanto externa como interna.
Por eso, sintiendolo mucho, no puedo admitir a los "heteros curiosos" en la comunidad gay. Puedo (y debo) admitir a los bisexuales, a los pansexuales. A quien se niegue a etiquetarse incluso en cualquier categoría. Pero no a quien se protege en la presunción de heterosexualidad mientras se aprovecha de la comunidad y demuestra una fuerte homofobia interiorizada. Lo siento pero no.




Hola Falgarth:
ResponderEliminarMuy interesante tu comentario. Desde luego, absolutamente reprensible la actitud de ese individuo.
También estoy contigo en relación con el uso de canales gays por parte de personas de esa condición difusa (hetero curiosos).
Sin embargo, alguna de tus afirmaciones me parece demasiado categórica. Que un hombre quiera mamar la polla de otro no le hace automáticamente homosexual ni bisexual. A mí modo de ver, la condición de homosexual o bisexual reviste ciertas connotaciones a nivel de personalidad que no concurren, por ejemplo, en el hecho de llevar a cabo determinadas prácticas en el terreno propiamente erótico.
Sin duda, existen casos fronterizos y otros de palmaria homosexualidad reprimida. Pero en otros muchos no, y considero que se tiende a confundir el mero juego erótico, que puede tener infinitas vertientes, con la condición sexual de un ser humano. La heterosexualidad, homosexualidad...conforman una personalidad sexual determinada, esto es, son categorías serias algunas de las cuales, en muchos casos y lamentablemente aún en nuestros días, provocan aversiones, como tan bien has explicado antes.
No creo que, de plano, haya que relegar a las personas en cuyas prácticas sexuales pueden intervenir compañeros del mismo sexo, al saco de los cobardes. El sexo es fundamentalmente personal, pero también ambiental, y la conformación de atmósferas y estados concretos puede llevar a que un hombre sienta el goce de mamar la polla de otro, o de que una mujer en un momento dado se excite mirando los pechos de la amiga y acceda a fabulaciones erotizantes de ese corte.
Es evidente que captamos el mundo a través de categorías o etiquetas, es el modo de ordenar lo incomprensible, pero pienso que en este debate se confunden las categorías.
Agradezco tu comentario, pues estimula el debate y la reflexión.
Un abrazo,