Si amigxs. Lo habéis leído muy bien. Parece que cuando a ciertos niveles nos estabamos concienciando de que el reaggueton no se puede poner precisamente a la misma altura que Mozart [ironía off], llegan las hordas reguetoneras dispuestas a hacernos ver que el común mortal está equivocado y que realmente quienes despreciamos al reaggueton somos unxs opresorxs de tomo y lomo. ¡Malandrines todxs nosotrxs!
Vale, ahora aparcare durante medio minuto mi tono sarcástico y mordiente para puntualizar una cuestión: no pretendo convencer a nadie de mis planteamientos. Hace bastante tiempo que entendí que en cuestiones musicales cada unx somos un universo. Nos gusta lo que nos gusta, y pretender llegar a verdades absolutas, a axiomas dentro de la música, es prácticamente imposible. Por tanto quiero dejar muy claro que toda afirmación que hago en este texto es exclusivamente una opinión mía, y no pretendo para nada sentar catedra con ello. Ya hay demasiados cuñados en el mundo.
Dicho lo dicho, vamos al tema:
Desde hace un tiempo vengo notando, no sé si será generalizado o será que he dado con las personas apropiadas, una reivindicación del reaggueton con unas argumentaciones que, siendo generosxs, me han dejado patidifuso.
Estas argumentaciones aseguran que el reaggueton no solo NO es un estilo musical machista y retrogrado, sino que se cuenta entre uno de los géneros más inclusivos, tolerantes y respetuosos de la música. Ahi va la primera.
Pero ojito, que no contentos con esta situación, estas personas justifican la situación. Resulta que la sexualidad explicita contenida en las canciones de reaggueton debe interpretarse no como una cosificación de la mujer y una exhortación de la masculinidad imperante, ni como una oda al falocentrismo y el cisheteropatriarcado. No, todo lo contrario: estas letras tan explícitas hablan de una "sexualidad libre" en el que ambas personas escogen relacionarse sexualmente de esta forma, mediante la insinuación, el restriegue y dejando que el chiquillo inocentón que agarra a la chorba por el pompis le "dé su gasolinah". Todo super consentido, claro. A eso se añade que refleja una formas "de amor no tóxicas", y que no hablan enseguida de un amor romántico opresivo. Vamos, que es preferible dejarse tocar sin consentimiento antes de caer en las repulsivas redes del amor romántico. Todo lógico.
Pero no acaban aquí las cosas, ¿o que os pensabais? No, todo tiene una explicación sólidamente establecida. Resulta que el odio y la rabia que se le tiene al reagguetón en España (¿solo en España? ¿really?) es en realidad un prejuicio racista. Si señor, somos racistas si nos metemos con el reagguetón. Y esta afirmación se basa en que la forma del reagguetón es una expresión cultural nacida por las personas no blancas del Caribe y Latinoamérica, y que realmente nuestro rechazo es un rechazo a la multiculturalidad y un intento de hegemonizar nuestras formas de expresión cultural netamente blanquitas... Ahí va la segunda.
Bueno bueno bueno... ¿Y quienes son señaladas en cambio como las principales fuentes (musicales) de machismo, misoginia y opresión y como expresiones culturales de lo blanco? Lo habéis averiguado: el pop comercial, el rock y el heavy metal. Y les daría la razón, al menos en el primer caso. La verdad es que existen muchas canciones de pop que suelen hablarnos de una formas de relacionarnos totalmente opresivas, sobre todo de formas de amor que subordinan la mujer al hombre...
Pero bueno, que el rock y el metal resulten formas culturales netamente blancas... Ejem, solo me permito recordar quienes fueron los primeros usuarios de guitarras eléctricas y cual era el color de la piel de algunos de los grandes popes del rock n'roll. Sin duda, John Lee Hooker o Chuck Berry eran más blancos que la leche, si si... Pero eso, que fuimos los blanquitos quienes colonizamos culturalmente con nuestro decadente rock y metal al resto del mundo.
Bien. Pues en estas estamos. En nuestro proceso de superación de opresiones debemos llegar hasta el punto de eliminar estilos musicales desagradables y machistas (repetimos, MACHISTAS) para abrazar el bendito multiculturalismo perfectamente sintetizado en el reagguetón. Destierra tus racistas y machistas discos de Madonna, Britney Spears, Lady Gaga (espera, esa no que es muy "divina" y nos lo pasamos bien con ella cuando vamos de petardeo) y sobre todo elimina de tu IPad todo lo que tengas de Mago de Oz, Iron Maiden, Led Zeppelin, The Who o Evanescene. ¡Todxs machistas repulsivxs! ¡Deja de oir música de MIERDA! [definición real leida en redes].
Pero bueno, que el rock y el metal resulten formas culturales netamente blancas... Ejem, solo me permito recordar quienes fueron los primeros usuarios de guitarras eléctricas y cual era el color de la piel de algunos de los grandes popes del rock n'roll. Sin duda, John Lee Hooker o Chuck Berry eran más blancos que la leche, si si... Pero eso, que fuimos los blanquitos quienes colonizamos culturalmente con nuestro decadente rock y metal al resto del mundo.
Bien. Pues en estas estamos. En nuestro proceso de superación de opresiones debemos llegar hasta el punto de eliminar estilos musicales desagradables y machistas (repetimos, MACHISTAS) para abrazar el bendito multiculturalismo perfectamente sintetizado en el reagguetón. Destierra tus racistas y machistas discos de Madonna, Britney Spears, Lady Gaga (espera, esa no que es muy "divina" y nos lo pasamos bien con ella cuando vamos de petardeo) y sobre todo elimina de tu IPad todo lo que tengas de Mago de Oz, Iron Maiden, Led Zeppelin, The Who o Evanescene. ¡Todxs machistas repulsivxs! ¡Deja de oir música de MIERDA! [definición real leida en redes].
Bueno, chicxs, vamos ahora a acabar con la coña y a racionalizar, que ya he soltado mi ración de mala baba...
En un mundo y una sociedad construida bajo el cisheteropatriarcado más salvaje y en el que imperan las formas capitalistas por doquier, no existe estilo de música libre de machismo, de misoginia, de LGTBIfobia ni libre de acabar reproduciendo formas opresivas de cualquier tipo.
Como siempre, la música en si misma no tiene fin ni propósito, sino que cada artista emplea el lenguaje musical para expresar aquello que lleva dentro y así ha sido desde tiempos inmemoriales; y en esta definición cabe, si lo piensas fríamente, desde el canto gregoriano hasta las últimas tendencias de la música electrónica. Ya sea para divertir, para bailar, para acompañar a una película, para oírla en concierto, para transmitir un mensaje político, religioso o simplemente hacer una denuncia o por el mismo hecho de existir, pero la música en si no significa nada: quien la dota de contenido es tanto el autor como el oyente.
No creo que haya géneros musicales "machistas" por si. No creo que el reagguetón sea machista en sustancia: se puede hacer (y se ha hecho) reagguetón inclusivo y antimachista. Igual que existe pop anticomercial e igual que se ha acuñado el queer rock. Que el reagguetón se haya convertido en una caverna de machismo muchas veces no tiene nada que ver ni con el lugar ni con la raza de quien lo hace, sino del significado que le dan quienes lo escuchan y por supuesto, de la avaricia de unos productores discográficos que lo han visto como una forma barata, rápida y atrayente de seducir al público vendiendo una desbocada sexualidad asociada a este estilo musical.
Tu sigue escuchando el género de música que te dé la gana. Disfrútalo y dótalo del significado que te apetezca darle. Pero no trates de denigrar otros géneros musicales y llamarlos "música de mierda" con un vano "reaggueton-washing" porque piensa que la dura realidad juega en tu contra: tienes muy difícil convencer a cualquiera profano en la materia que vea un videoclip de reagguetón que ese estilo no es machista. Y por supuesto pon en práctica ese viejo dicho de que "no trates a los demás como no te gustaría que te tratasen a ti".
