Hoy he podido tropezar con esta noticia publicada en "La Vanguardia", que trata sobre como un alto cargo de la Generalitat Valenciana ha destapado el hecho de que el famoso Corredor Mediterráneo que debe unir las ciudades costeras con el resto de Europa tenga una variante que pasa por Madrid. Por supuesto, esto ha bastado para que todos los miembros de Compromís, con su lider Mónica Oltra a la cabeza, pongan el grito en el cielo y entonen el "Madrid ens roba" inmediatamente.
Bueno, soy el primero que denuncia de forma clara y sin tapujos que el centralismo en el transporte dentro del Estado Español es una lacra que hay que eliminar tan pronto como se pueda. Y en este aspecto un eje ferroviario que comunique las costas andaluzas, Murcia, Valencia y Cataluña con el resto de Europa es una infraestructura estratégica, y esto es algo que lo entienden todos los implicados, incluyendo la pagadora, que es la Unión Europea.
Sin embargo, esto no quiere decir que esta infraestructura pueda ser politizada inmediatamente. En este caso, se denuncia el hecho de que se haga una infraestructura con una variante por Madrid. ¿Acaso significa esto que se va a dejar de hacer el famoso Corredor Mediterráneo? No, en ningún momento el Plan Director de esta infraestructura deja de lado Barcelona, Valencia, Málaga y todas las demás ciudades mediterráneas; tan solo contempla la construcción de otro eje por Madrid y que comunicará con el eje mediterráneo vía Zaragoza.
Parece entonces que a la Generalitat Valenciana, o más bien a determinados cargos de la Generalitat, les sienta mal que se haga esta variante, y la ven como un ejemplo más del centralismo madrileño y se sacan que haya túneles en Madrid pagados con fondos del corredor mediterráneo.
Sin embargo, que haya una conexión de este tipo por Madrid resulta interesante de todo punto de vista, ya no solo por el hecho de que Madrid siga siendo uno de los tres centros industriales y económicos básicos del estado español y de la Península Ibérica (junto con Lisboa y Barcelona), sino que el hecho de tender una variante del corredor mediterráneo que atraviese por el centro la Península Ibérica coloca en el mapa de forma significativa regiones españolas como Ciudad Real, Soria, Guadalajara, La Rioja o Teruel, regiones que ahora mismo están sufriendo graves problemas de abandono poblacional, dificultades de comunicación y que están cayendo lentamente en el olvido económico, situación que no ocurre, sea dicho de paso, con Barcelona o Valencia.
Tampoco se puede perder de vista que un eje que atraviesa la Península por medio de esta y no por la costa mediterránea permite el día de mañana mejorar las conexiones con regiones también periféricas, como pueden ser Euskadi, Asturias, Extremadura o Galicia, o incluso podría permitir en un momento dado la conexión portuguesa con este importante eje de transporte.
Por tanto, siento profundamente contradecir a los señores y señoras de la Generalitat Valenciana que vuelven a subirse al carro conspiranoico de que "Madrid ens roba". No señores, el hecho de la variante por Madrid de este eje obedece a una acertada visión de futuro. Cataluña, Valencia y Andalucía no son las únicas regiones periféricas a las que hay que prestar atención, y no creo que nadie discuta a estas alturas de que ese eje costero era necesario como el agua. Pero no podemos andar mirando exclusivamente por unx mismx, y más para un importante proyecto económico cuyo planteamiento es a nivel europeo. Pero es lo que sucede cuando se politiza lo que no tiene interpretación política posible.
No hay comentarios:
Publicar un comentario