jueves, 16 de febrero de 2017

Los "nuevos" viejos políticos


Se ve que quiero comenzar duro con El Perro Verde y Rojo. Y creo que esta entrada es de las más duras que me va a tocar escribir, pero creo no obstante que es una entrada que por conciencia crítica me veo obligado a hacer.
Antes de meterme al lío, debo pedir disculpas puesto que por discreción y por mera educación debo omitir ciertos detalles, nombres y situaciones, al menos por ahora...

Pongámonos por tanto en precedentes. Como ellxs mismxs han manifestado, la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGTB) está haciendo campaña por una muy necesaria Ley Integral contra la LGTBIfobia. En ese sentido hace poco que están negociando con los diferentes grupos parlamentarios en el Congreso el consensuar un texto legal. Yo he podido acceder a las enmiendas presentadas por la FELGTB al texto legal que presenta Unidos Podemos. No se si otros grupos tendrán otros textos semejantes...
Aparte podríamos dejar el hecho de la FELGTB no representa ni al 40% de los colectivos y asociaciones LGTBIQ del Estado Español, con lo que su representatividad podría estar más que discutida. Afortunadamente, al menos Unidos Podemos está llevando a cabo reuniones para consensuar el texto también con entidades LGTBIQ que no somos miembros de la FELGTB con el fin de suscitar un acuerdo más amplio dentro del movimiento asociativo LGTBIQ. A lo mejor PP, PSOE y Ciudadanos deberían probar a llamarnos también a nosotrxs...

Pero esta no es la cuestión, solo el marco en el que debemos entender que nos movemos. Uno de los partidos miembros de la coalición Unidos Podemos también mantuvo una reunión con personas de la FELGTB acerca de este texto legal, acudiendo dos personas de este partido a dicha reunión. Esto es lícito, no cabe duda. Pero hay ciertas cosas que llevan a pensar que quizá esa reunión fue un fallo tremendo.
Por un lado, estas dos personas que acudieron a esta reunión con la FELGTB ocupan responsabilidades al más alto nivel dentro de su partido, y son miembros de su Ejecutiva, además de que uno de ellos es así mismo diputado de Unidos Podemos en el Congreso de los Diputados.
En segundo lugar, dicha reunión no se comunicó salvo a agua pasada ni a la Ejecutiva ni tan siquiera a la sectorial LGTBIQ de su partido, de modo que sus componentes tuvieron que enterarse de que personas de su partido se habían reunido con personas de la FELGTB para un desarrollo legal sin tener en cuenta a lxs personas LGTBIQ de su propio partido.
En tercer lugar, las dos personas que se reunieron con la Federación no son LGTBIQ sino cishetero. Lo del empoderamiento de las personas LGTBIQ me da que no se acordaron de ello. Como se diría en el siglo XVIII, "todo para el pueblo, pero sin el pueblo".
En cuarto lugar, las personas de este partido (recordemos integrado en Unidos Podemos) parece que se tomaron muchas molestias en reunirse con la FELGTB antes de que el texto legal empezase a ser discutido con las asociaciones y colectivos LGTBIQ... Pero curiosamente han estado totalmente ausentes de estas negociaciones con las asociaciones, encargándose de ello otras dos diputadas del mismo grupo parlamentario. Si tanto interés tienes en esta ley, ¿porque no te implicas en su negociación cuando toca darla forma y en cambio prefieres reunirte a puerta cerrada con un ente que solo representa (y siendo optimistas) al 40% de lxs activistas y militantes LGTBIQ?
En quinto lugar, el mismo comportamiento de estas dos personas cuestiona el propio trabajo de su grupo parlamentario. ¿No sería una economización de esfuerzos más óptima el acudir a las reuniones con la FELGTB (y el resto de entidades, que aun esperamos una invitación) junto con lxs diputadxs de Unidos Podemos que se encargan del tema espeficicamente, si es que se quiere tener un papel influyente en la elaboración de esta ley? ¿O es que acaso se perseguía otro fin (que no definiremos por recato) a la hora de reunirse por separado con FELGTB y a espaldas de tu propio grupo parlamentario?

El mundo del activismo y la política LGTBIQ es ruin, zafio y muchas veces se asemeja más a peleas de barrio que a un verdadero movimiento social. Pero si encima permitimos que los derechos de las personas LGTBIQ se conviertan en moneda de cambio entre partidos y clientes políticos estamos condenándonos a la insignificancia absoluta y faltando al respeto a nuestra propia causa. Se puede poner siempre el mismo ejemplo, tan crudo como abrumadoramente real: a estos políticos que negocian a puerta cerrada con entes como la FELGTB (siendo la mayoría de los interlocutores por cierto hombres cishomo...) nunca les van a agredir por darse la mano con su pareja. No van a tener que pasar el infierno legal, social y médico que sufre una persona trans* para poder expresarse como realmente es y no como lxs dicen que tiene que ser. Nadie les va a llamar "enfermos mentales", "viciosos" o "degenerados" como a lxs personas bisex.
Que el PP, el PSOE, Ciudadanos y la FELGTB (que no deja de ser el cliente político del PSOE en el movimiento LGTBIQ) mercadeen con los derechos y las necesidades de las personas LGTBIQ es algo que, siendo cínicxs, tampoco nos sorprende dado su historial. Pero que esta afrenta venga de un partido y de unas personas que aseguran encarnar aires de cambio, desterrar las viejas formas políticas y ser la voz de la calle... es descorazonador. Y muchísimo más cuando, como es mi caso, llevo cinco años luchando porque esa opción política tenga voz propia en el Estado español.
Lamentable.

No hay comentarios:

Publicar un comentario